Efecto invernadero
El mercurio se detiene a veinte grados
y el olor a buñuelos de viento.
Entre paños de lana y alpaca,
los maniquíes sudan, se desmayan
con miradas repletas de preguntas.
Los científicos explican
movimientos ascendentes
de moléculas en los gases.
Los sentidos constatan
las ruinas de este tiempo.
Antecedentes
Con este poema abría mi contribución poética en el libro colectivo titulado La Escombrera, que Legados Ediciones publicó en 2011.
Lo leí en varias presentaciones y puede leerse hoy, cuando seguimos atónitos ante los ciclos alterados de la naturaleza. Parece que tienden a repetirse, formulándonos preguntas que incomodan…
Este octubre que acabará pronto está siendo sorprendentemente cálido y por días, ha resultado desconcertante y frío como la noticia de la muerte inesperada.
Por cierto, la fotografía es mía y el marco lo puso Calber para una lectura que hicimos en La Casa Encendida. Han pasado muchos años desde entonces, y aquí seguimos, entre abanico y constipado, dando sentido al otoño, que resulta ser una estación que me inspira.
Espero que os guste el poema, y no será el último antes de cerrar el mes.
Muy bueno
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Muchas gracias. Un saludo.
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Precioso poemario y fotos.
Enhorabuena! Te seguiré de cerca.
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Muchas gracias por tus palabras, Isabel.
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